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Bizcocho de plátano rico, sano y sin gluten

Bizcocho de plátano harina de coco

Bizcocho de plátano con harina de coco

¿Por qué utilizar harina de coco ? Es rica en fibra, unos 5 gramos en cada porción de 2 cucharadas, contiene grasas saturadas pero es considerablemente más baja en carbohidratos que la mayoría de otras harinas, unos 8 gramos. Esto lo hace ideal para la gente que sigue una dieta sin gluten o paleo o que quieren reducir su ingesta de hidratos de carbono.
Realmente no tiene un sabor fuerte a coco lo cual permite su uso en repostería u otras comidas, por ejemplo se puede usar como empanado para pollo o pescado. No se puede emplear en cualquier receta, sustituyendo otro tipo de harina, puesto que absorbe muchísima agua. Es mejor reemplazar un 20% o así de harina normal por la de coco y habrá que añadir más liquido para compensar por lo que es casi mejor seguir una receta diseñada para harina de coco.

En cuanto a esta receta, está deliciosa. Como veis, no es un bizcocho muy ligero pero aun así buenísimo. En casa, hacemos bizcocho de plátano por lo menos 1 vez al mes. Según se van pochando los plátanos, los meto en una bolsa en el congelador hasta que tengo 3 o 4. Yo preferiría sólo añadir nueces pero aquí la familia es bastante adicta al chocolate y no entienden la existencia de un bizcocho, galleta o postre sin chocolate. Lo bueno es que el bizcocho proporciona unas 150 calorías y unos 4 gramos de fibra por porción. No está tan mal… no?

INGREDIENTES
3 plátanos maduros, machacados
1 cucharada de miel
1 cucharadita de extracto de vainilla
110 gramos de pasta de almendras/avellanas o mantequilla
2 huevos, a temperatura ambiente
65 gramos de harina de coco
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/2 cucharadita de levadura Royal
1/2 cucharadita de canela
1/4 cucharadita de sal
Chips de chocolate oscuro al gusto (yo pongo más o menos, media taza)

INSTRUCCIONES
Precalentar el horno a 180 grados. Se coloca una hoja de papel de horno en un molde para plumcake y se unta con aceite (van muy bien, los sprays) o mantequilla.
En un bol grande, se combinan los plátanos, la miel, la vainilla y la mantequilla; se mezclan con la batidora (varillas, robot, etc.) hasta que esté suave y cremoso. Ahora se añaden los huevos, uno a uno, mezclando a velocidad media hasta que queden bien incorporados. Con la batidora a velocidad media-baja, se añade la harina de coco, el bicarbonato de sodio, levadura royal, la canela y la sal; y se mezcla de nuevo hasta que esté bien combinado. Con ayuda de una cuchara grande de madera o espátula, se incorporan los chips de chocolate.
Se vierte la mezcla en el molde preparado y se hornear durante 25-35 minutos o hasta que una brocheta de metal (o cuchillo) insertada en el centro salga limpio. Sacar del horno y dejar enfriar.

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Tortitas de calabaza sin gluten

Tortitas de calabaza sin gluten

Otoño es temporada de calabaza. Y aunque técnicamente todavía era verano, esas frías mañanas de primeros de septiembre me hacían pensar en canela, gengibre, nuez moscada y pimienta jamaicana. Asi que por la noche hice  crema de calabaza, y reservé una parte para tener para las tortitas de la mañana. Están tan buenas que lo mejor es hacer una doble ración y congelar algunas. Por la mañana sacas alguna la metes en la tostadora y listo!

Utilizo avena (certificada sin gluten) que muelo en el momento. Son integrales y tienen un sabor suave y dulce.

Antes

Después

La avena además de ser una excelente fuente de fibra, también reduce los niveles de colesterol. Tiene un alto contenido en proteínas y grasas saludables y su aporte de carbohidratos es más bajo que el de la mayoría de otros cereales integrales.

Segun algunos estudios, el betaglucano presente en la avena mejora de forma significativa la respuesta del sistema inmunológico a infecciones bacterianas. Varios estudios también muestran que el betaglucano tiene efectos beneficiosos sobre la diabetes, manteniendo los niveles de azúcar más estables.

(Fuente:Whole foods avena)

RECETA

INGREDIENTES

1 taza de puré de calabaza

60 ml de leche

2 cucharadas de mantequilla derretida

1 cucharada de zumo de limón

1 cucharadita de miel

1 cucharadita de vainilla

2 huevos

130 gramos de harina de avena (para hacer tu propia harina de avena solo hay que procesar avena tradicional hasta conseguir una harina fina)

½ cucharadita de bicarbonato de sodio

½ cucharadita de sal

½ cucharadita de canela molida

½ cucharadita de jengibre molido

¼ de cucharadita de nuez moscada

¼ cucharadita de clavo molido o pimienta de Jamaica

INSTRUCCIONES

En un bol pequeño, se mezcla el puré de calabaza, la leche, la mantequilla, la vainilla el zumo de limón y la miel. Luego se añaden los huevos y se bate todo.

Por otra parte en un bol mediano, se mezcla la harina de avena, el bicarbonato, la sal y las especias.

Se hace un hueco en el centro de los ingredientes secos y se vierten los ingredientes húmedos. Con una cuchara grande, se mezcla todo pero sin pasarse (puede quedar algún grumillo) Ahora hay que dejar la mezcla reposar unos 10 minutos (mientras te tomas un café…).

Ahora hay que calentar una sartén a fuego medio. También se puede hacer en plancha eléctrica a 170 grados. Se pone una nuez de mantequilla (o un poco de aceite de coco) y una vez que empiece a chisporrotear, con un cucharón como para servir la sopa, se va vertiendo la masa, haciendo tortitas pequeñas. En unos 3 minutos se empiezan a formar burbujas en la superficie y se voltean. El otro lado se hará en unos 90 segundos.

Vuelta!!!!

Según van saliendo, las voy metiendo en un plato en el horno a baja temperatura.

Servir con jarabe de arce o miel

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Mise en place

  “Ahora necesito harina…. Dónde la he guardado?… Aquí… Y ahora pone levadura… Vale, ya… Y batir 6 minutos… Donde está mi batidora… Y las varillas… &$@& en el lavaplatos!… Bueno pues a mano… Y ahora añadir los 2 huevos… Los saco de la nevera y… Sólo me queda uno!!!!”

Puede parecer un rollo y un poco de neurótica, pero sin lugar a dudas, una buena mise en place te hace mejor chef y también más eficiente. Creo que fue de las lecciones que más he aprovechado cuando estuve yendo a clases de cocina (eso y hacer huevos poché).

“Mise en place” literalmente significa “puesto en su lugar,” y se refiere a tener todos los ingredientes preparados y listos antes de empezar a cocinar. Las cebollas cortadas en cubitos, la harina pesada, las especias medidas… Hasta tener las sartenes y cucharas preparadas. En más de una ocasión me he dado cuenta de que justo la sartén que necesitaba está sucia y tengo que lavarla mientras en otra sartén se quema algo debido a mi falta de preparación. Esto se tenía que acabar.

Por muy tentador que parezca ir cortando los calabacines mientras se fríe la cebolla, si te tomas el tiempo para hacerlo todo (o buena parte) por adelantado, la verdad es que acabas ahorrando tiempo y además te aseguras que tienes todos los ingredientes y no te quedas con una dorada a medio salar, por ejemplo (ejem…). Lo reconozco, soy bastante desastre. Y cuando me obligo a dejarlo todo medido y listo parece que controlo un poco mi caos culinario.

Quizá para alguna receta menos complicada ahora sólo dejo preparado algunos de los ingredientes pero para recetas nuevas o complicadas, intento sacar platitos y cuencos y dejarlo todo preparado. Siempre me han dado muchísima envidia los chefs de cocina con sus cuenquitos de cristal con una cucharada de sal y la mantequilla ya derretida. Así sí que parecía fácil todo.

Esto además hace que sea más fácil recoger, ya que en vez de andar corriendo a batir huevos, los tengo listos y solo tengo que meter el plato en el lavavajillas. Y si estás mirando la típica receta con muchos ingredientes y pasos, te aseguras que no te olvidas de algo.

¿Tenéis algún consejo para ser más eficiente la cocina? ¿Lo dejáis todo listo o vais buscando ingredientes según aparecen en la receta?

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Mi mezcla de harina sin gluten

  Desde que hace unas semanas nos enteramos que una de nuestras hijas es celiaca, mucho ha cambiado en nuestra cocina y en nuestras vidas. Estoy agotando las harinas de trigo, de centeno y de espelta (para los demás) y estoy probando harinas de arroz, de trigo sarraceno y de coco (para todos). Rebozamos con polenta y el día que hacemos pizza es incluso más especial. Ahora las panaderías las veo como grandes almacenes de gluten y leemos las etiquetas hasta encontrar el simbolito (para cuándo la unificación…?). Pero la que más ha cambiado es Olivia. Es feliz. Su síntoma más aparente pero el que más nos había eludido era la irritabilidad y ha sido “fuera gluten” y bienvenido el buen humor. Todavía nos queda mucho por aprender y el diagnóstico no está completo pero vamos por buen camino.

No me gustan demasiado las harinas preparadas que se venden en los supermercados, por lo menos las que he probado. Igual que otros productos sin gluten como panes o galletas, se basan sobretodo en maíz y creo que tampoco conviene ahora ponernos a abusar del maíz: tiene un alto contenido en calorías y bajo valor nutritivo; es de los alimentos más comúnmente modificados genéticamente (sólo detrás de la soja); se digiere difícilmente, etc. Además, muchos celiacos tienen también una sensibilidad al maíz, no está suficientemente estudiado todavía, pero a muchos celiacos les causa daños en el intestino delgado. Hasta entonces, creo que es mejor no pasar de una dieta rica en gluten a una rica en maíz. Así que un poco de maiz, un poco de arroz, un poco de trigo sarraceno y más alimentos más cercanos a su estado natural.

Está es una mezcla que contiene algo de fibra gracias al arroz integral. Se puede usar de sustitutivo de harina de trigo para repostería, tortitas… Para alguna repostería, conviene añadir una cucharadita de goma xantana si no te sienta mal.

-500 gramos de harina de arroz blanco

-170 gramos de harina de arroz integral

-150 gramos de almidón de patata (no harina de patata –solo “potato starch”- yo lo compro aquí)

-65 gramos de almidón de tapioca

-90 gramos de leche en polvo descremada

Se mezclan los ingredientes en un bol grande. Luego se puede guardar en un recipiente hermético o una bolsa zip-loc en la nevera (unos 3 meses).

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Pastel huevo Kinder o cómo hacer un óvalo de una esfera. 

Hacer un pastel con forma de huevo Kinder es de las propuestas más extrañas que he recibido. El primer problema era conseguir hacer la forma. Tengo un mode con forma de esfera para hacer balones de fútbol o caras así que partiendo de eso algo tenía que salir. El problema de utilizar un rectángulo es que, aunque podía cortarlo con forma ovalada, no tendría la altura. Así que hice un pastel de forma esférica y otro en un molde redondo, corté la esfera por la mitad y lo “alargué” con secciones del otro pastel. Frosting como cemento y fondant para decorar. Voila!





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Coles de Bruselas por un tubo

No voy a mentir, ni con esta receta he conseguido que mis hijas coman coles de Bruselas. Pero sí todos mis amigos, incluso los que no comen más verduras que alguna tira de lechuga que se cuela en su big-mac, y han flipado.
Creo que las coles de Bruselas es una verdura que va ganando adeptos, vamos que va a ser trending topic como lo fue o está siendo la muy digna alcachofa. Me encantan hervidas y servidas con mantequilla, pero si las queréis elevar de nivel de verdad, hay que probar esta receta de Mark Bittman:

Coles de Bruselas con bacon e higos (de The Minimalist, The New York Times)

200 gramos de bacon, picado
Unos 500 gramos de coles de Bruselas limpias
1 buen puñado de de higos secos, cortado en trocitos (si no encontráis higos secos, se puede hacer con pasas)
Sal y pimienta negra recién molida
2 cucharaditas de vinagre balsámico

Se pone una amplia sartén a fuego medio con un chorizo de aceite y se añade el bacon, friéndolo (removiendo ligeramente), hasta que empiece a quedar crujiente, unos 5 a 8 minutos.

Mientras tanto, se introducen las coles en un procesador de alimentos (thermomix pro ejemplo) y se pican. Si no contáis con uno, se pueden picar a mano lo cual llevará un rato así que habría que empezar por aquí.

Se añaden  las coles, higos y un chorrito de agua (4 cucharadas no más!) a la sartén; salpimentar al gusto. Se pone a fuego medio y se deja cocinar sin remover  hasta que las coles y los higos queden tiernos unos 5 a 10 minutos. Se sube la temperatura y se cocina (removiendo un poco) hasta que toda el agua se haya evaporado  y se doren un poco las coles (otros 5 a 10 minutos). Añadir el vinagre al gusto, y ajustar el punto de sal.

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Cómo llevar 50 cupcakes a una fiesta o quién me manda meterme en esto…

Me comprometí el otro día a llevar 50 cupcakes a un evento. Hacerlos es una cosa, decorarlos con un frosting sencillo otra, pero es que bajarlos a la calle, caminar hasta el coche, meterlos en el maletero, transportarlos 10 km, etc. sin que acabaran como una película de Tarantino era lo que más me agobiaba.

Hasta que el frutero me salvó la vida. Tengo bandejas chulísimas para llevar cupcakes pero no dan para tanto. Ahora si tengo que hacer un montón de galletas, pasteles, sandwiches, lo que sea, me paso por la frutería más cercana y le pido unas cuantas cajas y listo!

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